Metodología
Nuestra experiencia sobre el terreno.
Antes de hablar de mobiliario o de tarifas, el curso dedica tiempo a observar el barrio. Esta es la parte del trabajo que no se ve en un plano.
Antes de tocar una pared
Cómo observamos el barrio antes de plantear cualquier reforma
Cada visita empieza fuera del local. Se recorre la calle en distintos horarios, se anota el tipo de comercio cercano, la presencia de oficinas, centros educativos o zonas residenciales, y el nivel de tránsito peatonal a distintas horas del día.
Esa información no sustituye un estudio de mercado formal, pero ayuda a entender si el barrio ya tiene una demanda latente de espacios de trabajo compartido, o si esa demanda todavía está por construirse.
Conversaciones con propietarios
Lo que aprendemos hablando con quien conoce el local
Nadie conoce un local como quien lo ha tenido abierto durante años. Antes de proponer cualquier distribución, se recogen datos básicos: superficie útil, altura de techos, instalación eléctrica, salidas de emergencia y accesos.
También se pregunta por el uso anterior del espacio. Un antiguo comercio, una oficina o un local de hostelería condicionan de forma distinta la instalación de zonas de trabajo individual y salas de reuniones.
Cuestiones que solemos revisar
Cuatro preguntas que conviene responder pronto
Conectividad
Qué velocidad de conexión hay disponible y si conviene reforzarla antes de abrir.
Ruido y aislamiento
Cómo se comporta el local frente al ruido de calle y entre las distintas zonas internas.
Horarios reales de uso
A qué horas se concentra la demanda potencial, para ajustar accesos y tarifas por franjas.
Comercio complementario
Qué otros negocios cercanos podrían complementar el espacio en lugar de competir con él.
Cada barrio se analiza de forma distinta.
Cuéntanos algo sobre tu local y tu zona. Te explicamos qué parte del curso responde mejor a tu situación.
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